Entre Pensares y Vendettas

Entre Pensares y Vendettas

lunes, 1 de noviembre de 2021

No existo

Descubrí que no existo en este mundo.

Soy la sombra siniestra de un recuerdo

mutilado, intangible y tan profundo

que sostiene un pasado soso y lerdo.

 

Pensamiento tortuoso y desprovisto

que desangra el sentido de las cosas.

La distancia me mata y no resisto

encontrar su presencia entre las rosas.

 

Pecador, disoluto, excomulgado...

he pagado los costos que han impuesto

al vivir la verdad que se ha negado

y subsiste en un libro vil, funesto.

 

Me borraron del libro de la vida

y navego en los Versos de Satánicos.

Desquiciado camino sin salida

me deleito en tentar los nuevos pánicos.

 

Autor: Jorge de Córdoba

 

viernes, 29 de octubre de 2021

Te hago libre

Abre los ojos

y recibe a la muerte.

 

Mantente erguido

para saldar tu deuda.

 

Vengo a cobrar

la sangre de mi entraña.

 

Conoce al fin

quien te libertará

 

de tu pecado...

y nuestro desconsuelo.

 

Autor: Jorge de Córdoba

 

lunes, 18 de octubre de 2021

Me retiene

El líquido se escapa tan despacio...

no tiene prisa alguna ni tarea

ni reparo. El camino es cual marea

que carece de ruta en el espacio.

 

Aunque troce las venas otra vez

mi sangre se detiene al interior.

Un maldito designio superior

me retiene y transforma la embriaguez.

 

No comprendo, ni puedo figurarme

pa´ qué demonios sigo con aliento.

Los dioses no me dan consentimiento:

No quieren, nuevamente, destrozarme

 

Mi mente, y corazón, en un cadalso.

Cual patíbulo cruel de la ignominia,

el respirar, me suena a misoginia

y todo en la apariencia: roto y falso.

 

Autor: Jorge de Córdoba

 

miércoles, 13 de octubre de 2021

Sostuviste mi verdad

Una vez que se rompe la confianza

es preciso afrontar su involución:

Como puente gastado por fricción

no se puede forjar en una alianza.

 

Cuando se muestra el todo, se vulnera.

Es tener la pechera al descubierto,

es dejar que, del agua del desierto,

quede el aroma dulce de madera.

 

Tus manos sostuvieron mi verdad

y la lanzaste al suelo del descuido.

Ahora las palabras... son un ruido

repetido por toda la ciudad.

 

Las grietas que se abrieron no se curan

ni precisan perdones o placebos.

Ya no somos siquiera dos mancebos...

acaso, dos caminos, que se apuran.

 

Autor: Jorge de Córdoba

 

martes, 12 de octubre de 2021

Obtuve mi respuesta

Nunca aprendí la lección

y en el filo de navaja

con sorpresa y aflicción

sangre sube, sangre baja.

 

Aposté la misma apuesta

expuesto por la confianza

así obtuve la respuesta:

no forjes ninguna alianza.

 

Con la rabia de por medio

y la sorpresa patente:

¡Te maldigo, amargo tedio,

con el alma, con la mente!

 

¡Que se tumben los molinos

y se quemen sus maderas!

¡Buscaremos nuevos vinos

en distintas primaveras!

 

Autor: Jorge de Córdoba

 

martes, 5 de octubre de 2021

Haber visto todo

Y cuando creí

que se ha visto todo

 

De la distancia llegan nuevos retos...

Es un latido, hermano, una quimera.

Es la flor que descolla entre los setos...

es la causa, el motivo, la primera.

 

Del romance se aprende por las malas,

por las buenas y toda alternativa.

La Musa es quien nos presta nuevas alas

logrando que la sangre grite viva.

 

Hoy te digo, mi hermano, que las diosas

existen en los tiempos y en el fuego.

Nos llenan de lecciones tan valiosas

que parece que somos solo un juego.

 

Sin embargo, formamos eslabones

que sujetan, libertan y enloquecen.

Por ellas se pulieron escalones

y muestran que las almas siempre crecen.

 

Autor: Jorge de Córdoba

 

 

martes, 21 de septiembre de 2021

Todo se ha pagado

Si mi boca soltase la verdad

y fuese cual remanso de prudencia

despejaría toda oscuridad

acatando la luz de la advertencia.

 

Sin embargo, me cargo a los demonios

que, de una vez, llamaron a mi puerta.

Presentaron sus falsos testimonios

y dejaron el alma un tanto muerta.

 

Mis venganzas cazaron asesinos

y llevan en la entraña su alto precio.

En sus tumbas bebí los magros vinos

y pagué mi delirio como un necio.

 

Bendita la vendetta de los hombres

que los infiernos cobren su pecado.

Y borré de la vida hasta sus nombres,

¡El alma de mis hijos de ha pagado!

 

Autor: Jorge de Córdoba