Entre Pensares y Vendettas

Entre Pensares y Vendettas

viernes, 3 de marzo de 2017

Pedro y el lobo




Ahora que no sobran ni las fuerzas.
Ahora que no entiendo de alborozo
es cuando nuestra aljaba se ha llenado
con saetas que pueden dar apoyo.
Aprendí que ladrarles es peor,
si pretendo ser perro heterodoxo.
Resulta que ya saben de morder
y dicen que no grite, por que trovo.
Entonces, la experiencia no me sirve,
si tengo el corazón molido y roto.
Jamás nos explicaron de ruletas
en este continente de reposo
que antepone el placer a toda lucha
y regala derechos sobre el oro.
Fueron muchos despistes por costumbre:
Confundimos el reto con piropo
aceptando que somos inferiores.
Dejaron a los cuerpos como abono
solo por intentar subir la escala.
El doblar nuestra espalda y nuestro lomo
no se permite en estas sociedades...
Quieren embrutecernos con el dolo
de préstamos hinchados de intereses.
Levantamos la voz un tanto flojo...
cuando necesitamos sacudirnos
con menos cobardía ante el ahogo
que sentimos al vernos humillados.
El tambor de batalla sigue bofo
y quiere ser tensado en el valor
de nuestra raza. Piedra, sol y lodo.
Estamos apostando a la sordera
apostando a lo lerdo y a lo loco.
¡Dejemos de jugar al escondite
tenemos muchos “Pedros con su lobo”!

Autor: Jorge de Córdoba

lunes, 27 de febrero de 2017

A una donante anónima


Estaba tan contenta en su persona...
vivía convencida de un futuro
ameno en desafíos y seguro
gozando su destino de bribona.

Un optimismo franco y negligente
la tenía en el límite de aquello
llamado conveniencia. Su destello
se apagó tan de pronto y de repente

que muchos se creyeron la razón
de una vida entregada al paraíso.
Porque ella se expandió, según lo quiso,
al momento de dar su corazón.

Autor: Jorge de Córdoba

sábado, 25 de febrero de 2017

Me mareas



En esta coyuntura de jornada,
después de paladear algún café
escucho que mi sangre acidulada
acelera su paso si te ve.

Sigo siendo invisible en soledad
y por ser clandestino a tu existencia
me permito admirar de la beldad
los detalles que portas en presencia.

Llegarán las jornadas de recreo
en donde se reúnan tus bondades
a las mías. Ahora es un mareo
lo que siento con mil fogosidades.

Autor: Jorge de Córdoba