Entre Pensares y Vendettas

Entre Pensares y Vendettas

miércoles, 22 de febrero de 2017

Perdido



La música traiciona mis batallas
y trae tus recuerdos a mi vera.
Es invierno, y parece primavera,
en este continente de canallas.

Mi mente se confina en las murallas
y la dicha se mete en la nevera.
El dolor se transforma en calavera
al sentir que no existes cuando callas.

¿Quién soporta condenas a destajo
olvidando perfumes y texturas?
Me declaro perdido en el contexto.

Como Fausto, ¡la vida es un carajo!
termino, sin tener tus partituras,
en seiscientos sesenta más el sexto.

Autor: Jorge de Córdoba

martes, 14 de febrero de 2017

Gárgolas de cornisas


La cantera no miente ni perdona.
Recuerda las mentiras y anestesias
que insulfan en el alma, en la persona...
hoy, gárgolas de cornisas e iglesias.

Camino por los atrios y los templos
construidos con piedras de las pirámides.
Son pesadas mentiras. Como ejemplos:
sus obispos se visten con las clámides...

Vinieron a robar con nueva fe
imponiendo sus santos intangibles.
Nos calzaron un dios que nadie ve
dejando teorías increíbles.

En la cantera hurtada se ven marcas
de trazos que conservan una historia
acallada por dioses y monarcas
regando pena en dónde tuvo gloria.
 
Autor: Jorge de Córdoba
 
Imagen: Parte del Templo de Quetzalcoatl

lunes, 13 de febrero de 2017

Yo soy el pecado



Hoy eres el veneno de mi culpa
y yo, toda maldad de los infiernos.
Me enamoré del fruto y de su pulpa...
manchando, con amores, sus cuadernos.

Existe un matrimonio de por medio.
Mándame a los infiernos te suplico...
Llegué para sanarte de tu tedio
y para ser traidor, no califico.

No quería entender nuestra ecuación
y escribimos en vientos -en la arena-
lo que fue un paraíso de emoción
retrató tus aromas en mi vena.

Siempre he sido un demente endemoniado
pero en paz con conciencia... sin aldaba.
Resulta que ignoraba demasiado...
ni sabía que el alma me pesaba.

Autor: Jorge de Córdoba

Jamás se descoloquen por la luna
seguramente sigue bien casada.

sábado, 11 de febrero de 2017

Fuego de la yesca


Me dices que el romance es un segundo...
yo te digo que el fuego es desbocado.
Del cortejo al sentir azul profundo
solo media besar y ser besado.

Si te acaricio cada parpadeo
y todos tus suspiros tienen título.
Aquello que interpretas en mareo
es el diálogo en éste, mi capítulo.

La trama de tu vida novelesca
requiere que juntemos estos diálogos.
Nuestro amor es el fuego de la yesca
que no describen libros ni catálogos.

Autor: Jorge de Córdoba